España
El Hotel está en dos preciosos edificios anexos de lso siglos XVII y XIX en plena Plaza de España, junto a la Concatedral de Santa María, el Ayuntamiento, la Alcazaba y el maravilloso Puente Romano. El resto de monumentos emeritenses quedan a un paseo de no más de quince minutos (Teatro y Anfiteatro). La habitaciones son espaciosas y cómodas y el servicio cercano y amable. Por otra parte, el restaurante es magnífico. La única pega, el wifi que no llega a las habitaciones. Pero algunos no lo echamos de menos estando en una ciudad tan hermosa como Mérida. Muy recomendable.





